Por Nicolas Zevallos Trigoso
El artículo argumenta que convertir cuarteles militares desocupados en cárceles para reos de bajo riesgo, aunque parece pragmático ante el hacinamiento del 154% en el sistema penitenciario, arriesga trasladar el problema en lugar de resolverlo. El autor identifica tres preocupaciones: sistemas de clasificación de riesgo inadecuados, el flujo continuo de nuevos internos que llenará rápidamente cualquier capacidad añadida, y posibles conflictos de gobernanza entre instituciones militares y penitenciarias.
Publicado originalmente en Criminología.Pe el 3 de septiembre de 2026.


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